Sólo una pequeña proporción de individuos que son genéticamente susceptibles a la enfermedad celíaca en realidad desarrollan la enfermedad, aunque las razones por las cuales han sido poco clara. Ahora, un nuevo estudio sugiere que puede ser cómo ciertas bacterias intestinales responden al gluten.
Cuando un individuo con la enfermedad celíaca consume gluten, el sistema inmune responde causando daño en el intestino delgado. Esto puede dar lugar a dolor abdominal, diarrea, hinchazón y fatiga, entre otros síntomas. Ciertas mutaciones de genes son conocidas por desencadenar la enfermedad celíaca. Sin embargo, sólo el 2-3% de las personas que poseen este tipo de mutaciones que en la realidad lleva a desarrollar la condición.
En un intento de abordar el por qué, el investigador principal, el Dr. Elena F. Verdú, del Instituto de Investigación de Salud Digestiva de la Universidad McMaster en Canadá, y sus colegas observaron cómo varia la respuesta inmune al gluten, con diferentes poblaciones de bacterias intestinales en modelos de ratón de la intolerancia al gluten.
Sus conclusiones se publican en The American Journal of Pathology.