Irisbond utiliza esta tecnología para permitir que personas con movilidad reducida y dificultad en el habla puedan comunicarse con el mundo exterior a través del movimiento de sus ojos reflejados en un ordenador. Ya es una realidad en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo
Hablar con los ojos ya no es sólo una metáfora. Irisbond no es el
primer ejemplo de tecnología al servicio de la salud, pero sí la confirmación
de que la ficción casi siempre precede a la realidad. Esta tecnología ha hecho
posible que personas con movilidad reducida y dificultad en el habla para
comunicarse con el mundo exterior puedan expresarse con el movimiento de sus
ojos. Gema tiene siete años, va al colegio y está aprendiendo a leer y
escribir. Hasta aquí todo parece normal, pero nada más lejos de la realidad.
Esta pequeña toledana sufre parálisis cerebral -tetraparesia espástico
distónica, en concreto- desde que nació, un enfermedad que, en muchos casos,
limita las funciones del cerebro y del sistema nervioso dificultando el
movimiento, el aprendizaje, la audición, la visión e incluso el pensamiento.
Gema no puede hablar y tiene una inmovilidad del cien por cien. No obstante, su
capacidad intelectual es plena, de modo que comprende y asimila todo lo que la
rodea con una rapidez asombrosa.